Mundo ficciónIniciar sesiónTeniendo eso claro, la calma me invade y por eso, aunque la tentación sigue presente, comienzo a caminar al lado del hombre que me habla como si no estuviera casi desnudo.
Comenzamos a hablar de cosas triviales y también de los gustos más relevantes que nos agrada a cada uno de nosotros vemos el tiempo pasar. Hasta que uno de los guardaespaldas se hace visible para mí y por eso, giro mi cuerpo hacia el hombre que parece inmutarse ante la presencia de alguien







