La sorpresa me invade por lo que me ha dicho, después de todo, lo de estar vinculada con alguien, solo fue algo que anhele siendo niña porque lo veía bastante romántico y ahora, lo estaba viviendo con mi esposo, justo como la Adhara de hace veinte años había deseado.
Los cuentos de hadas que me leía, estaban dándome lo que tanto anhele al leer esas historias. El esposo que dude aceptar y el que me negué a querer, ahora era el hombre con el que me he conectado sin que sea el hombre destinado por