La mujer del Cóndor:30. El pasado de Michael
La calma de la noche me envolvía mientras Michael me guiaba hacia una cabaña aislada, alejada de la mansión. La luna brillaba sobre el campo, y las luciérnagas danzaban en el aire, creando una atmósfera mágica, como sacada de un sueño. El silencio era absoluto, solo interrumpido por nuestros pasos sobre la tierra. Mi corazón latía con fuerza, aunque no estaba segura de qué esperar de esa noche.
Cuando llegamos, me di cuenta de que la cabaña estaba cuidadosamente decorada. Velas iluminaban la