Sentía que la rabia me invadía por la actitud desafiante de Alexa. Había cruzado una línea que no debía haber cruzado, y estaba decidido a hacerla pagar. Pero a pesar de mi enojo, no podía permitirme faltar a la cena con los Foster. No podía arriesgarme a perder el apoyo de una de las familias más influyentes del país, especialmente de Michael o Mike, quien se había convertido en un hermano para mí desde hace años. Su familia era como la mía, y necesitaba mantener esa conexión.
Él es mi único