Fue exactamente como lo predijo Isadora. Solo con ver por la ventana de la institución fue una prueba de su punto, faltaban pocos minutos para iniciar y ya había dos filas completas de estudiantes femeninas gritando un nombre muy conocido para Isadora, en sus regalos y chocolates.
Esta escena fue un despertar para Isadora; realmente la gente solo ve lo que quiere ver.
Todas las niñas estaban sonrojadas y con caras de ilusión por entregar sus regalos a lo que parecía su amado más íntimo.
¿R