Punto de vista de autor;3
Zeus entrecerró los ojos cuando supo por qué se estaba riendo. Agarrando su brazo, la hizo sentarse en la silla antes de atraparla en sus brazos acercando su rostro al de ella.
—Mujer, si te ríes o vuelves a hablar de esa mierda de rubor, te juro que te doblaré sobre esta mesa y te follaré tan fuerte que todos tus labios gritarán es mi nombre.
Tragó saliva sintiendo la humedad ahí abajo cuando de nuevo su dominio comenzó a hacerle cosas. ¿Por qué le gusta ser dominada