Capítulo 62. Si accetto
A la mañana siguiente Mia despierta a su prometido llenándolo de besos, Enzo sonríe y la coloca debajo de su cuerpo. La felicidad que lo recorre es contagiosa, se besan hasta que el oxígeno es requerido y el alfa no puede evitar que su miembro se endurezca.
Este se encuentra listo para hacerle el amor en la mañana, pero por la radio se escuchan los quejidos de Liam, suspiran y se tira a un lado con una dolorosa erección.
—Ya voy, tesoro, —Mia recoge una camisa de su prometido,