Destino
A la mañana siguiente toda la manada se encontraba en un revuelo, el mercado parecía alterado y la gente hablaba sin pelos en la lengua sobre lo vivido la noche anterior… muchas voces y opiniones distintas se elevaban entre el bullicio de la multitud. Para Helena, que siempre había sido testigo de ese comportamiento , no le interesaba prestar oído a los chismes, pero la voz elevada y dominante de una mujer parecía llamar a otros a prestarle atención.
-Alabada Madre.. Al fin nuestra ma