Jaqueline
Permanecí de pie frente a los ventanales de vidrio, observando la ciudad que nunca dormía. Las luces parpadeaban allá abajo, los autos cortaban las avenidas, los edificios altos reflejaban la vida de tantas personas, pero en ese instante, todo parecía distante.
Necesitaba reunir fuerzas.
Mi reflejo en el vidrio mostraba a una mujer con los hombros tensos y los ojos húmedos. No era la misma que enfrentaba el mundo profesional con seguridad. Ahí estaba la Jaqueline de antes, la que creí