María Luiza
El sonido amortiguado de la música todavía vibraba por las paredes del lujoso baño, pero allí dentro el mundo parecía suspendido por un instante. Apoyé las manos en el lavabo de mármol, respirando hondo frente al espejo. Había dicho que necesitaba retocar el maquillaje, pero la verdad era otra. Necesitaba un tiempo para mí misma.
La iluminación del baño realzaba los rasgos de mi rostro bien maquillado. Ojos delineados y un labial impecable. Pero ningún maquillaje era capaz de escond