Jaqueline
Me quedé mirándolo sin saber qué decir. Las palabras se me quedaron atrapadas en la garganta. Edgar, al notar mi silencio, tomó mis manos con fuerza y ternura al mismo tiempo, con la mirada suplicando una confirmación.
—Estoy… estoy embarazada de gemelos. Lo descubrimos hace poco.
Me miró como si necesitara asimilar lo que acababa de oír. Entonces se llevó las manos a la cabeza, riendo entre lágrimas de sorpresa.
—Dios mío… —exclamó, pasándose las manos por el cabello y luego por la ba