Zaria estaba feliz. Estaba embarazada, hizo su trabajo, sintió que había logrado una gran hazaña. Aunque estaba enamorada de su esposo, ahora entregaría todo ese amor a la pequeña personita que crecía dentro de ella. Era un milagro. El milagro de la vida.
Issam volvió antes de que se pusiera el sol. La agarro por la cintura levantándola y besándola. Se sintió un poco avergonzada, él nunca le había demostrado tanto afecto delante de sus hombres.
― ¿Cómo te sientes? ― pregunto colocándola en el s