«¿Edrick Vale? ¿Inestable?». Solo estaba perdiendo la cabeza porque la mujer que amo corría peligro.
Sí. Esta era la primera vez que me admitía a mí mismo que amaba a Alina.
Pero eso no importaba en este momento. Lo único que importaba era su seguridad.
Aún estaba pensando en cómo alcanzar a John y al equipo a tiempo cuando la tercera furgoneta de rescate se puso en marcha. No hizo falta convencerlos demasiado para que me dejaran ir con ellos. Después de todo, soy EDRICK VALE.
Salimos a las 3:0