Amaya
—Te voy a extrañar mucho, suki —dijo mi madre entre lágrimas y sentí que mi corazón se iba a derretir por completo.
—Y yo te extrañaré mucho a ti, mamá —le respondí.
Nos dimos un gran abrazo, uno que me tocó el corazón, uno que me sacó las lágrimas.
—No se pongan tristes o me van a hacer llorar —mencionó Gemma y nos reímos cuando la vimos con los ojos y la nariz roja.
Mi hermano, por su parte, la vio con sarcasmo y le fruncí el ceño.
—Siento mucho este espectáculo, pero es que… Digamos qu