Mundo ficciónIniciar sesiónDos días después estaba en la misma habitación que había visitado cuando llegué por primera vez a Los Ángeles, ahí mi madre me atendió, mimó y cuidó hasta que me pude levantar para caminar sin problemas, lo que me costó un mundo, pero las vendas compresivas ayudaron a favorecer todo.
—¿Te llamó Alessio? —preguntó mi madre mientras me ayudaba a ba&ntild







