Mundo ficciónIniciar sesiónLos días se volvieron una serie de vigilancias por doquier, de llegar tarde, de hacerla mía donde quisiera, sin que me importase que pudiésemos tener público. Drenaba todo con ella sin problemas, sin anestesia y me aprovechaba de su inocencia en el tema para hacer lo que se me diera la ganas. Usé ese poco tiempo antes de la gala para por fin hacer lo que quería hacer y no me medí.
La había dejado muerta







