Mundo ficciónIniciar sesiónEstábamos en medio de la nada cuando saqué los anillos y se los coloqué en los dedos, ella los miró esta vez con plena felicidad, fue como miles de fuegos artificiales estallando en lo alto del todo y tuve que explicarle la situación.
—Según la antigua tradición huna de la polinesia, la boda debía celebrarse la undécima noche del mes, para comer, cantar, bailar y celebrar hasta la madrugada y llegaba a su fin cuando amanecía, con la salida del sol —le







