POV Gael.
Me estaba abrochando los botones de la camisa frente al espejo del vestidor cuando el teléfono sobre la mesita de noche comenzó a vibrar de nuevo.
—Atiende, preciosa.
Seguro que es alguno de mis empleados.
Ella se acercó a la mesita, secándose el cabello con una esquina de la toalla.
Tomó el teléfono y deslizó el dedo por la pantalla. Se lo llevó al oído.
Yo me giré lentamente para observar su reacción. Esperaba ver su habitual sonrisa burlona o escuchar su voz sensual.
Solo que n