POV Arya.
Me levantó para luego colocarme en su hombro y se reía al verme patalear.
Cuando entramos de regreso a la habitación y me puso en el suelo no me dio tiempo de retroceder.
Me tomó por la cintura, mientras besaba mis labios. Tropezamos contra las paredes y los muebles, impulsados por una urgencia que rayaba en la locura.
Cuando caímos sobre la inmensa cama de sábanas de blanco satén, el impacto nos hundió en el colchón.
Gael no perdió el control de la situación ni por un segundo.
Se p