POV : Aslin Ventura
Abrí los ojos lentamente, con la mente aún envuelta en niebla y el cuerpo tan pesado como si mil cadenas me sujetaran al colchón. La habitación estaba en penumbra, y el aire tenía un olor espeso, mezcla de humedad, sangre y perfume barato… el de ella. Sentía los párpados hinchados, pegajosos, como si hubiera llorado durante horas. Quizá lo hice. Ya no lo sabía. Todo era un caos.
—¿Se encuentra bien, señora? —preguntó una voz temblorosa cerca de mí.
Giré el rostro con lentit