POV : Tercera persona
Alexander llegó a la finca con la misma tranquilidad con la que se había marchado del centro de la ciudad. El auto se detuvo frente a la enorme entrada principal, una construcción elegante y silenciosa, rodeada de árboles altos que ocultaban el lugar de cualquier mirada curiosa. La brisa del campo rozaba los ventanales y las luces cálidas de la casa se encendían una a una, anunciando su llegada como si el lugar mismo lo reconociera.
Bajó del auto sin apuro. Sus pasos eran