POV: Aslin Ventura
El olor a desinfectante y sangre vieja me revolvía el estómago.
Abrí los ojos con dificultad, la luz del techo me quemaba las retinas, y un pitido constante martillaba en mis oídos. No sabía dónde estaba. Solo sabía que dolía. Todo dolía. Respirar. Pensar. Recordar.
Intenté mover los dedos. Lo logré. Sentí una aguja en mi muñeca, un suero goteando lentamente.
Estaba viva.
Pero no sabía por cuánto tiempo lo estaría.
Y entonces lo vi.
Apareció en la puerta como una sombra que s