Capítulo XXXIII. El castigo de los dioses.
Norman.
Comencé a levantarme de mi asiento. Cuando llegó apresurado mi asistente y amigo.
-” Señor al parecer debemos ir a recoger a nuestras mujeres, según los escoltas de la señora Miller, están en un bar de moda, bastante bebidas, y no desean abandonarlo.”- me dijo Jason sonriendo.
-” ¡Vaya Alicia, al parecer te gusta ser traviesa! Veremos lo traviesa que te vuelves cuando te castigue esta noche, en mi cama, por ser tan provocadora. ¡Me haces ir a buscarte a estas horas de la noche!, estas m