—Mi nombre es Shirley Yanes. Soy modelo —dijo la primera rubia de ojos azules y tatuaje de corazón en el dedo anular, sonriendo al posible empleador como si el empleo fuera solo un detalle.
¿Modelo? ¿Había entendido bien? Por un momento pensé que el asunto del procesamiento auditivo que había inventado hasta era real. Pero entonces recordé que no lo era.
—He desfilado, incluso, para firmas conocidas —completó, como si fuera su posgrado.
—Mi nombre es Mabel Hollister —dijo la segunda candid