VALORES DISTORSIONADOS
Mi cabeza siempre pensaba demasiado, desde que era niño. Toda la vida ponderé las situaciones y las formas de actuar. Al final, siempre actuaba de manera distinta a como había planeado.
Impulsivo, como decía mi terapeuta que, según Manzanita, era pésimo. Tal vez no lo fuera tanto si yo tuviera el valor de contarle mi vida, sin ocultar las partes horribles. Pero odiaba siquiera recordarlas. ¿Contárselas a un extraño? Jamás. Con Manzanita compartí lo mínimo. Y aun así hizo