PRINCESAS II
— Tú no eres jorobado. Ni te pareces a uno —rebatí.
Por el contrario... su apariencia era... buena. Muy buena. Extremadamente buena. Seducentemente buena. Apasionadamente... buena.
Mi respiración se aceleró con su cercanía. Y el aroma de su perfume masculino entró por mis fosas nasales, dejándome hechizada. Él estaba más bien para el...
— Kamsa —intervino Aayush.
Tanto Enzo como yo lo miramos. Al fin y al cabo, ¿quién era Kamsa en la fila del pan?
— Termina lo que empezaste, Aayush