LOS HOMBRES DE LA FAMILIA ASHETON Y SUS OBSESIONES
Tragué saliva, sorprendida y preocupada.
—Yo... creo que no puedes casarte con Dakota, amor. Porque tiene apenas dos añitos y es tu prima.
Entrecerró los ojitos, exactamente como su padre, derritiendo mi corazón:
—No voy a casarme con ella ahora, Maria. Esperaré a que Dakota crezca. Seré mucho mayor que ella, como tú y papá. —sonrió, satisfecho con su conclusión.
—Los primos no se casan. Solo son amigos. Y pueden ser mejores amigos.
—No quiero