POV Maria Fernanda
Ya no tuve dudas: ¡él recordaba! Abrí la boca para justificarme, aunque sabía que no había justificaciones, que todo realmente parecía ser pura y simple coincidencia, cuando Enzo acortó la distancia entre nosotros.
Observé sus labios y tragué saliva. No había forma de decir quién empezó aquel beso. Eso porque nos movimos juntos, exactamente en el mismo instante, hasta que nuestras bocas se encontraron y nuestros cuerpos se volvieron uno solo.
Sentir su lengua en la mía otra v