DE LA BELLA DURMIENTE A BLANCANIEVES
POV Maria Fernanda
Sentí los besos húmedos y sonoros en mi mejilla e intenté abrir los ojos. Pero los párpados se negaban a obedecer mi orden. Parecía que mis pies caminaban sobre las nubes. Y el cuerpo levitaba.
Los dedos delicados acariciaban todo mi rostro. Hice un esfuerzo y logré abrir los ojos, despertando por fin de aquel sueño profundo.
— ¿Will?
Sonreí y pasé el dedo por su mejilla, dibujando cada rincón conocido, dejando que cada buen recuerdo invad