AS NIÑERAS SUBEN
POV Enzo
En cuanto desperté, sentí el peso sobre mi brazo. No había espacio siquiera para moverme. Fue entonces cuando la vi. Y comprendí que la noche anterior no había sido un sueño.
La observé allí, acostada sobre mi brazo, los cabellos oscuros contrastando con mi piel. Carajo, ¡qué hermosa era! Y de esa manera, tranquila, las pestañas largas enmarcando sus ojos cerrados, los labios finos… parecía una pintura.
Los rayos de sol de la mañana iluminaban su rostro. Y yo, que nunc