ANILLOS DE PAPEL
Después de ponerme el uniforme, que me quedó perfecto, fui a ejercer la función por la cual me estaban pagando: cuidar de Davi Asheton.
Pietra me llevó a la sala de juegos y, en cuanto llegué al pasillo, me encontré con Shirley saliendo por la puerta, con Enzo apareciendo justo detrás de ella.
Nuestras miradas se cruzaron brevemente y él desvió la vista.
— Gracias por todo, señor Asheton. — la voz de Shirley era melosa, casi como la de una gata en celo. Las gatas en celo no hab