— Papá no mata. Solo el tío Zadock. Papá dijo que él sí mata.
Sentí un escalofrío recorrerme la espalda. ¿Eso era algo que se le decía a un niño?
El tío Zadock era horrible, por lo visto. Esperaba no conocerlo.
— Tengo un perro. — contó, alegre — Me lo dieron el tío Zadock y la tía Caliana.
Ok, ya amaba a Zadock y a Caliana. Las personas que amaban a los perros eran confiables. Y buenas.
— ¿Tienes un perro? — quiso saber Davi.
— No. Pero siempre quise tener uno. ¿Cómo se llama tu perro?
No resp