David baja la mirada, como si no pudiera soportar verme en este momento. Puedo sentir el peso de su dolor, y aunque mi intención al inicio fue mantener distancia, la realidad de la situación me golpea con fuerza y ahora no quiero alejarme de él.
—Lo siento mucho, David. No tenía idea de todo lo que han pasado. —Mis palabras salen con sinceridad, y por un instante. El impulso de abrazarlo me recorre, pero me contengo, al parecer todavía no ha terminado de contarme.
Asiente, agradeciendo el gesto