David se queda unos segundos mirándome por la ventana, puedo sentir su mirada, luego de unos segundos se aparta y se dirige hacia el lado del piloto. Durante el corto trayecto hacia el lugar que elige, el silencio se instala en el vehículo, solo interrumpido por el suave zumbido del motor.
Mi mente se debate entre la confusión y el enojo. No estoy dispuesta a dejarme llevar por las emociones, pero la presencia de David a mi lado despierta una serie de recuerdos y sentimientos que preferiría dej