ANDREA
—Me encanta cuando me pierdo en tu piel —deja un camino de besos por mi espalda desnuda hasta subir a mi hombro izquierdo. —Tus ojos siempre me hacen estremecer, —me besa los labios, —ahora sé lo que esto significa.
No dice nada más. Hemos hablado muy poco, pero con lo que hecho, deja mucho claro. Igual las palabras no se necesitan tanto cuando dos personas se quieren, y se que él me quiere. Cuando los niños se fueron a sus habitaciones, David y yo nos dejamos llevar por ese deseo que am