Fue un instante el que me distraje, en unos cuantos minutos. Axel y Alexia ya no están a mi lado y eso me preocupa.
—¿No vistes a dónde se fueron los mellizos? —le pregunto a mi amiga mientras los busco con la vista entre la multitud de gente que hay en el salón.
—No, ni idea —contesta, sin un gramo de preocupación. —¿Qué no estaban contigo?
—Lo estaban, pero me distraje un momento mientras hablaba con Arturo y de la nada desaparecieron.
—Ves, eso te pasa por estar coqueteando —dice bromeando.