DAVID
Salgo de la habitación de Alexia y cierro la puerta suavemente. Al bajar las escaleras, mi mente vuelve a lo que ha pasado estos días, a lo de Martina, la custodia de mis hijos, mi separación con Andrea, sobre su accidente, sobre nuestro bebé. Esa brecha que se ha abierto entre nosotros y que parece expandirse con cada día que pasa.
Me dirijo de nuevo a la cocina donde Hilda y Axel aún están. Axel me mira, sus ojos buscando respuestas que sé que también tendré que darle pronto.
—Hilda, ¿p