51. Ella es historia para mí
Charlotte esperó a que su amiga terminara de arreglarse, en cambio, fue a su dormitorio, encontrándose con Michael, hurgando entre sus cosas.
— Te dije que no podías tocar mis cosas, Michael —dijo la humana, cerrando los ojos un momento—. ¿Qué miras?
— Tus dibujos —Michael seguía sentado en el piso—. Son hermosos, ¿me puedes dibujar a mí?
— ¿Quieres que lo haga? Sabes que puedo hacer cualquier cosa por ti —sonrió, sentándose a su lado—. Ahora que estoy más tiempo en tu casa, puedo hacerlo y lue