Tal y como se lo había prometido, al día siguiente, acompañé a Alex al parque con los gemelos para entregárselos a Ingrid.
Estoy sentada en un banco viendo con dolor cómo él está jugando con los pequeños en la caja de arena.
Los ama tanto ¿Cómo alguien es capaz de hacer esto solo por venganza?
Noto cómo la tristeza habita cada vez más en los ojos de Alex, intenta disimularlo, pero lo conozco, jamás lo había visto así de decaído.
Debe sentir que le quitan un pedazo indispensable de él.
Traté