El corazón me late a mil mientras vamos en camino hacia la casa de los padres de Alex. No sé la razón, pero no hemos llegado todavía y ya me siento intimidada.
Ya he conocido a sus padres y, a pesar de que no fue lo que esperábamos, tampoco fue tan mal, no entiendo por qué estoy tan temerosa.
Supongo que está más relacionado con el hecho de que ahora sé de lo que ellos son capaces, más bien de lo que es capaz su madre.
No sé la razón, pero siento desde el día en que la conocí que no siente much