En el área de la piscina, Winnie y Benjamín estaban disfrutando de un momento tranquilo. William nadaba con un flotador bajo la supervisión de Sarah y Manu, mientras Emma chapoteaba en su piscina para bebés. El sol brilla, y el sonido de las olas de fondo hacía que todo pareciera perfecto.
De repente, Winnie nota algo, a su lado llegaron dos jóvenes, uno de ellos el joven que vio en el desayuno.
—Ben, creo que es el mismo chico del desayuno —murmura Winnie, dándole un ligero codazo.
—¿Quién? —B