Ofelia pensaba que ¿quién podría resistirse a tan atractivo y educado hombre?
Por un tiempo, cuando recién había sido contratada en la casa de los Montemayor, ella creía que Esteban era el hombre más atractivo que había conocido. Solía echarse un taco de ojo discretamente; ella decía que el condenado era un hombre que inducía al pecado.
Cuando miraba a la jovencita que era su esposa, definitivamente creía que era la mujer más afortunada del mundo, pero conforme el tiempo pasó, se veía una clar