Tras comprar un par de pruebas de embarazo, Marina salió de la farmacia, sabiendo lo que tenía que hacer al llegar a casa; tomó un taxi de aplicación.
—Marinsa, Marina, debes aprender a andar en autobús; tus ahorros se irán en taxis de aplicación si no aprendes a andar en autobús. —Se dijo a sí misma recordando su pánico a volver a conducir.
Mientras iba camino a casa, Marina llamó a su hermana Lina; ella sabía que posiblemente esta ya debía estar en el apartamento y no quería llegar y que ella