Capítulo 91
Yo no podía apartar los ojos de la pantalla. La foto parcial de la bitácora seguía allí, abierta en grande, con esas líneas secas, frías, escritas como si hablaran de un trámite cualquiera. Pero no era un trámite. No era un registro sin alma. No era una anotación más en la noche elegante de una fami