—Algo de paz. Algo de comodidad. Tal vez algunos aliados.
—¿Y valió la pena?
No dudó.
—Sí.
La respuesta fue tan simple que me costó tragar.
Mateo, que hasta ese momento había estado organizando una fila de juguetes, levantó la cabeza y miró a Damián con curiosidad.
—¿Tuviste día difícil?
Damián parp