Solo faltan veinticuatro horas.
Francesco encendió el motor de su auto, sin ni siquiera percatarse de que el hombre encargado de conquistar el corazón de la madre de su hija había llegado.
Por otra parte, los esfuerzos de Alice no fueron suficientes, ella había quedado aturdida, la boda del amor de su vida sería en cuarenta y ocho horas, y ni tener a su nueva pareja en el frente evitaba que su expresión fuera una verdadera tragedia.
— Supongo que si tuve razón al identificar la expresión de tu ex pareja al irse de aquí.— di