Primera vez frente a frente.
— Creo que esta vez si te has equivocado.— dijo Zia, muy nerviosa, trabando de ocultar el leve temblor en su brazo.— por más que tú te lo creas, no siempre sabes la verdad.
Zia abría la puerta para irse, Francesco ya la estaba esperando y quería huir de esta conversación con su padre, ella se reusaba a aceptar que estaba embarazada.
Seguía bebiendo alcohol y fumando cigarrillos, alejando cualquier pensamiento que tuviera que ver con un hijo.
— Cierra la puerta.— le ordenó Vito a su hija,