92. ENFRENTAMIENTO
Después de todo el alboroto que armaron mis hijos con los regalos que les trajo Eugenia, se fueron con Christian para nuestro cuarto. Mi abuela me llevó con ella a su cuarto con tremendo misterio.
—Ya sé mima lo que hiciste, me lo dijo Marta, está bien.
—Nadie tiene que saber que no son esposos de verdad Bella, tienes que comportarte con Christian como lo hago yo con tu abuelo.
—¡Mima, no exageres, es Eugenia! —exclamo y al momento me callo al ver la mirada que me dedica.
—Isabella Sardino, est