93. ENFRENTAMIENTO II
Christian resopla furioso, su nariz se infla de una manera que asusta. Lo veo como aprieta sus manos, aguantándose de no cogerla por el cuello.
—¡Muy seguro, señora! —Repite y se le acerca amenazante, ella retrocede un poco pero sin dejar de desafiarlo. —¡Porque yo fui el primero y soy el único en la vida de su hija, y eso es algo, que cualquier hombre sabe reconocer!
—¡Yo de ti, no estaría tan seguro! —Sigue ella en su desfachatez, desmoralizándome.
—¡Eva…! —Grita de pronto papá
—¡No me mandes