29. CÓMPLICES
Jamás le he levantado la mano a mi esposa, ella es muy torpe y vive teniendo accidentes.
—Jamás le he levantado la mano a mi esposa, ella es muy torpe y vive teniendo accidentes. —Contestó con aparente tranquilidad.
Eva lo miró con desconfianza, sabiendo que su padre tenía un temperamento volátil y que era capaz de negar cualquier acusación en su contra.
—Haré que te creo. ¿Qué haces aquí? ¿Y Liana? Hace mucho que no la veo, he escuchado rumores de que está muy enferma. ¿Qué le hiciste esta vez